Ready Player One

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Hoy me han propuesto ir a ver la peli del momento: Ready Player One. Trabajando en el sector del desarrollo web y teniendo un marido y un grupo de amigos friki a más no poder, esta peli era algo que no podía, bajo ningún concepto, pasarme desapercibida. Así que he ido, tras muchos comentarios a favor y en contra de esta peli, y así es como la he vivido.
Sé que existe el libro pero esta vez he decidido no leerlo porque todo el mundo me comentó que lo más característico de éste son las infinitas referencias a la cultura de los ochenta, y como soy todo lo contrario a una experta en ese tema, he decidido saltarme mi regla de leerme el libro primero.

La trama

La premisa de la película es bastante chula y bastante prometedora. Una sociedad futurista donde los recursos son más que limitados, la sobrepoblación muy evidente y ante la mala vida de la clase media la sociedad se refugia en los videojuegos como una forma de evasión. En principio, un tema que se presta fácilmente a la crítica social y abre un debate sobre los valores de nuestra sociedad actual, que se ven llevados al extremo en esta distopia futurista.

Todo sucede en Oasis, un mundo extraordinario donde cada uno puede ser quiera y hacer lo que quiera. Por supuesto, nadie es del todo libre en esta tierra prometida: si mueres resucitas, pero pierdes todos los bienes materiales que hayas acumulado en tu tiempo de juego. Por supuesto, estos bienes son las fantasías de lo que realmente queremos ser, algo que sabemos a ciencia cierta es imposible de conseguir en la vida real, por lo que la gente es aún más cuidadosa con ello. Esta sociedad, como buena sociedad enferma y disfuncional, vive en el miedo.

Me podría pasar horas analizando la premisa: es tan prometedora y llena de posibilidades. Sin embargo, y por desgracia para mí, todo se simplifica bastante una vez se le explica al espectador y se le presenta el nudo de la historia. El varias veces multimillonario que creó Oasis muere y deja unas pistas escondidas en el juego; quien consiga descifrarlas y llegue al fin del juego, será dueño de la compañía. Desde ese momento conocemos al protagonista -que cumple todas las características aburridas de un super héroe moderno: pobre, joven, guapo, lleno de sueños, desenvuelto, etc- y poco a poco va adentrándose en ese mundo y va quitando las máscaras a los diferentes personajes que se encuentra; descubriendo el verdadero funcionamiento de dicha sociedad.

Análisis

Desde mi punto de vista, lo que hace esta trama tan pobre y lo que me ha dejado tan insatisfecha, es la cantidad de tramas, personajes y giros que podrían haberse dado, pero no se dan. El mayor delito de esta película es el de la omisión.

Es decir, en un mundo donde se pueden dar todas las cosas que tu imaginación pueda concebir, se junta un grupo de jóvenes de una misma ciudad -que no son un clan pero actúa como un clan- y que se expresan en ese mundo infinito y lleno de posibilidades de la misma forma que lo harían en el patio de un colegio. Es decir, vas conociendo a sus avatares, y son transparentes:  ni una sola sorpresa.

Otra cosa que me ha molestado mucho: la ya tradicional omisión de sangre y sexo en este tipo de películas. Los personajes que aparecen son niños de doce años con armas de destrucción de un poder casi ilimitado. Las conexiones emocionales son simplistas y maniqueístas: los que no son mis amigos son por defecto enemigos. Sinceramente, creo que el ser humano son mucho más complejos y hasta el empresario malvado se merece un retrato más realista.

Alerta Sopiler

Lo que más me ha molestado de esta peli, sin ninguna duda, es la falta de complejidad y naturalidad de los personajes. Uno por uno, se van quitando la careta y respondiendo a los arquetipos archiconocidos e hipertrillados de las películas de acción. El prota tierno y bonachón con un lado salvaje; la chica guapa con personalidad y un pasado oscuro que podría resolver todo ella sola, pero decide cederle el lugar de honor al chico que ama; la mujer que se comporta como un hombre y que pretende ser la nota disidente de la peli (pero que hace el mismo papel de siempre: secundario intrascendente que sirve de alivio cómico en los momentos de tensión); el japonés que ¡por supuesto, sabe artes marciales y muere luchando para salvar a los demás! Y finalmente, un niño de 11 años que sólo habla para decirle a los demás que no se flipen porque sólo tenga 11 años.

Sin duda, lo que más me molesta en esta predeterminada y aburridísima construcción de los personajes es el malo. Y no porque tenga unos diálogos súper forzados, unas motivaciones absurdas y un sentido común inexistente (tío, eres el líder de una compañía multimillonaria, manda a tu mejor tirador a matar a los críos, subnormal), sino porque se representa como una sola fuerza, un maníaco alienado de la realidad social en la que vive. Con un malo así, jamás habrá una lectura social de la trama, y la peli se queda en una simple concatenación de referencias a la cultura popular (de las que no he pillado ni la mitad, ni falta que me hace).

Para que una sociedad llegue al nivel que se describe al principio de la peli es necesaria una larga sucesión de políticos corruptos, compañías abusivas y miedo, mucho miedo en la población civil. Si el pueblo se levantara contra todo el sistema, en lugar de enfrentarse a un sólo hombre que representa todo el mal de la tierra, estaríamos antes una película muy diferente: posiblemente una que me hubiese hecho sentir algo. En lugar de eso, he visto a un grupo de niños peleando con el malo final de un videojuego lineal de diálogos preestablecidos.

Al final de la película, la gente sigue alienada y sola en sus casas de mierda, soñando que son otros. Eso sí, los martes y los jueves tienen que estar sin jugar y "apreciar los bienes de la vida". Supongo que la ruptura real de ese sistema es una película que no interesa al gran público, pero sinceramente con estos personajes y este final esta película se pierde entre otras miles de películas con la misma fórmula que sacan todos los años.

En resumen

La película es espectacular desde el punto de vista visual, la música está muy chula y tiene acción desde el minuto uno: como todas las películas taquilleras de este siglo. Si te flipan los videojuegos y las referencias a la cultura popular de los ochenta y noventa, sólo con descubrir todos los guiños tienes entretenimiento. Si lo que buscas es una película que te entretenga fuera de las referencias de cultura friki, que te emocione o te enseñe algo nuevo, entra en otra sala.

Lo mejor

Las escenas de batallas y lucha cuerpo a cuerpo entre guerreros de todo tipo de juegos y películas.

Lo peor

Desde el minuto diez de la película ya sabes cómo va a terminar y qué papel va a jugar cada personaje en la resolución final. ¡Cero sorpresas! Casi me duermo en la butaca.

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