Me regaño a mí misma

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Como sabéis, intento poner orden en mi vida, y he empezado por mi cuarto. Lo malo es que nunca me concentro lo suficiente en las tareas, sino en las mil gilichorradas que le acompañan. Por eso nunca termino nada.

En esta ocasión, el parón lo ha provocado mi antiguo diario. Tengo unas siete libretas en las que aburro mortalmente a nadie contando las preocupaciones diarias a un amigo imaginario, y por desgracia para vosotros ahora lo he sustituido por este blog. No tengo glamour suficiente para tener un psicólogo, así que alguien tiene que pagar por ello. En este caso, vosotros.

Bueno, la cosa es que cuando lo vi me hizo mucha ilusión, recordaba escribir en él con bastante nostalgia, y me pregunté a mí misma por qué había dejado de escribirlo. Por suerte, me contesté a esa pregunta yo misma.

Última entrada de mi diario (fragmentos seleccionados)

25/10/09

Carta a mí misma:

Deja ya de ser gilipollas, por favor. Al menos, procura no dejar constancia de ello a través de la escritura. Escribe sobre cosas ajenas a ti, tus mierdas se filtrarán anónimamente en los relatos y servirá de catarsis igualmente. Recuerda que cuando tuviste problemas reales no los escribiste, REACCIONASTE. Reacciona de una vez!

(…)

Recuerda también mirar por ti misma, porque los demás ya te han dado palos suficientes como para que pasen a un segundo plano. Sé lista y antepón la razón al corazón: SIEMPRE.

Te he escrito 3 reglas nuevas (eso de las reglas es una cosa entre nosotros: mi diario y yo, digo.

1. El amor incondicional no existe: pon tus condiciones.

2. Si para ser sincera tienes que hacer daño, hazlo. Pero que jamás puedan tacharte de mentirosa.

3. No te calles NUNCA NADA: Las palabras no pronunciadas son más susceptibles de ser borradas por la mano del olvido. (Vaya calidad literaria que tengo hablando conmigo misma)

No te garantizo el éxito con estas tres reglas, pero es que las otras -1. El amor viene y va, la amistad prevalece siempre, 2. No llores por un tío, 3. No dejes que lloren por ti, creo recordar- eran una mierda. Al menos éstas tienen más aplicaciones prácticas y se ajustan mejor a la realidad. Te voy a añadir una cuarta;

4. En el amor de verdad las cosas se ven siempre claras: si no lo ves es que no está. No intentes forzar la máquina.

Todo esto se aplica para la amistad (tan difícil de encontrar como la amistad; yo diría que es más difícil, porque no hay sexo que , no nos engañemos, facilita mucho las cosas) y la vida en general. Deja de pararte a examinar tonterías y deja claro quién eres (a ti misma y los demás).

5. Tú debes ser tu primer juez: al que no le guste que no mire.

Por supuesto, siempre habrá una minucia que absorba tu mundo, pero recuerda que un día te reirás de esto. Si quieres que se acabe pronto, no te obsesiones, e intenta ser inteligente (inténtalo aunque no lo seas). Si está para ti vendrá, si no la pelas que seguro que sobrevives. SIEMPRE HAY UNA ALTERNATIVA.

Por supuesto, gracias a que cada noche cuando cierro los ojos para dormir reseteo no me acordaba de haber escrito eso, pero realmente me alegré de leerlo. La verdad, creo que soy muy buena consejera, lo único que no le hago caso nunca a nadie.

Sólo os suelto este rollo y dejo aquí la entrada es para recordarme a mí misma por qué estoy aquí y quién soy. Y porque en cuanto termine la limpieza (si eso sucede algún día) cogeré todos mis diarios y los quemaré en el campo.

¡Dios! ¡Cómo me quiero en días como éste.

1 comentarios:

johnotto dijo...

Buena reflexión. De vez en cuando un poco de autoanálisis viene bien y más si tenemos constancia escrita de errores pasados. Eso ayuda mucho a mejorar y sobretodo a sentirse bien con uno mismo, o como diría 'El Cordobés': "Es mentalizarce y quererce de verdad, sano, ese cuerpo, tener potencia, ser feliz. Quererte tu mismo a quererte tu mucho, porque quieres también al que tienes a tu lado y todo sale de verdad de deporte.

http://www.youtube.com/watch?v=HwQiDIvNGkY

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